La tienda, física y online, de referencia en toda España tras 32 años de andadura ejemplar iniciada por Francisco Muñoz Lorca

Tenía que ser un 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís, cuando la tienda Santa María Librería y Artículos Religiosos viera la luz, por expreso deseo de su creador, Francisco Muñoz Lorca. El año de inauguración fue 1993, en un local centrísimo -donde continúa hoy-, en la calle de los Reyes, 9, junto a la catedral y, por ende, a Nuestra Señora la Virgen del Prado, por la que Muñoz Lorca profesaba un gran amor y devoción, al igual que toda su familia.


Hoy, 32 años después, este emblemático establecimiento, dirigido por Ana María y Pablo Muñoz Torija, es conocido en toda España merced a su profesionalidad, innovación, saber hacer, cercanía e inquietud por ofrecer la mejor calidad en artículos litúrgicos, imaginería, orfebrería, productos de Semana Santa, turísticos, etcétera. Con el paso de los años, subraya Ana María, “Santa María se ha convertido en un referente de la vida religiosa, cultural y turística de Ciudad Real, de la identidad manchega, del Quijote, con especial apego a la Semana Santa y a Nuestra Madre”.

Izq.: Inauguración y bendición de la tienda Santa María en 1993. Centro: Pablo y Ana María, en el 25 aniversario de Santa María. Dcha.: Obsequio de la Virgen del Prado de Santa María al cardenal Amigo en 2012.

Francisco Muñoz, Paco para todo el mundo, fallecido en marzo de 2020 en la pandemia del Covid, se declaraba, y ejercía como tal, culipardo y manchego por los cuatro costados. Mayordomo de la Virgen del Prado, hermano mayor de la Madre de los Dolores del Perchel ‘La Perchelera’, de la que también era muy devoto; tesorero de la Asociación de Cofradías, pandorgo 1990, fundador del Ateneo Taurino… son sólo algunos de los puestos desempeñados, en defensa de las fiestas y tradiciones de la ciudad que le vio nacer. Su desaparición causó un aluvión de reconocimientos y cariño que sus hijos conservan muy dentro con todo el orgullo.
La oportunidad de abrir Santa María vino cuando Mur, dedicada a imaginería y artículos religiosos, cerró. Aconsejado por unos amigos, decidieron montar el negocio en este local de su propiedad.


Esos primeros años (trabajando codo con codo Paco Muñoz y su esposa, Ana María Torija Astilleros, con la ayuda de sus hijos Ana María, Francisco, Jesús y Pablo), fueron momentos de indagar y conocer el mercado, de atraer a los proveedores más experimentados y de ofrecer unos artículos de primera categoría, “como Arte Modelo, una casa de imaginería de Olot de primer nivel o, más tarde, Artimetal de Madrid, de orfebrería litúrgica; o Velas Ridaura, cerería artesana de Córdoba, que aún nos sirve como el primer día”, explica Ana María, que comenzó ayudando en la parte financiera.


Poco a poco, los clientes fueron llegando, uno de los primeros fue la catedral; parroquias, colectivos o particulares que buscaban cambiar las velas de la iglesia, comprar incienso o sustituir los objetos litúrgicos deteriorados, “la aceptación fue extraordinaria, recuerda la gerente, con un registro de ventas casi exponencial, partiendo de una facturación inicial de 5000 pesetas en un día”.


En la actualidad, la imaginería, al contrario de lo que se piensa, continúa teniendo demanda, “vendíamos por encargo imágenes religiosas a tamaño original (de más de un metro) y de otros formatos, y seguimos haciéndolo, para iglesias, camposantos e incluso domicilios particulares, de un estilo más moderno, pero mucha gente devota -jóvenes también- quiere tener en su casa a la Virgen del Carmen, a María Auxiliadora o al Sagrado Corazón de Jesús.

Sobre estas líneas, celebración del 30 aniversario y participación de Santa María en una feria con los muñequitos Alborox, cuya patente nacional ostenta.

Santa María y la Semana Santa.- La Semana Santa de Ciudad Real, y de muchos puntos de la provincia e incluso del país, no se entendería sin la provisión de Santa María, habida cuenta del estrecho vínculo de Muñoz Lorca y de sus hijos con esta celebración católica. Desde el minuto cero, se ocuparon de proveer al costalero de fajas, costal, zapatillas y de todo lo necesario; y de fabricar los capirotes de penitentes, primero de cartón y luego de PVC, por empeño de Paco Muñoz, para que no se deteriorasen. En el 2000, la confección de la primera página web de la tienda les permitió vender capirotes en toda España, desde Bilbao hasta Punta Umbría.


En 2001, Ana María entra a tiempo completo en la tienda y decide informatizarla, “ha sido el principal salto cualitativo, de pasar de una caja registradora a etiquetar cada producto con su código de barras; recuerdo que mi madre, responsable de la campaña de Navidad, era reacia porque llevaba un sistema muy meticuloso escrito a mano, hasta que vio las ventajas de la informática”. La modernización de Santa María, junto con la adaptación al euro, fue fruto del esfuerzo conjunto de la familia, no exento de la defensa paternal por el sistema tradicional frente a los nuevos tiempos de internet, “tuve la gran dicha y la honra de tener a mi padre al lado y que entendiera mi filosofía empresarial para hacer crecer a Santa María, como así ha sido finalmente”, declara orgullosa Ana.


En 2006, Paco Muñoz se jubila dejando el mando por entero a Ana y a Pablo, momentos en el que Santa María renueva el local, ampliándolo, e incorpora librería litúrgica y religiosa, “segmento que nos ha dado grandes satisfacciones porque hemos vendido los grandes bestsellers de la vida litúrgica de España, así como encíclicas papales desde San Juan Pablo II, como la última del Papa León XIV, muy adquirida por la ciudadanía en general”.

Izq.: Celebración del 30 aniversario. Dcha.: Participación de Santa María en el programa ‘En Compañía’ de CMM.

El remate de la consolidación de Santa María llega en 2022 con la patente de la marca de los muñecos cabezones de Alborox (Granada), “me precio de ser inquieta y quijote, como mi padre, así que me lié la manta a la cabeza cuando supe el cierre de la fábrica y me la traje a Ciudad Real; somos fabricantes nacionales de estas figuras de arcilla hechas y pintadas a mano, para lo que tuve que acondicionar un local cercano de nuestra propiedad, contratar a más gente y formarnos, personalmente obtuve el carnet de artesanía de Castilla-La Mancha”. Hoy en día, Santa María es el único proveedor nacional de muñequitos Alborox (penitentes, figuras del belén, músicos, toreros, militares, guardias civiles…), con venta todo el año a establecimientos, hermandades y entidades de todo el país, incluso los típicos caganers en la zona franco-catalana.


En el anecdotario de este negocio queda la medalla de la Virgen del Prado a la reina Letizia en su visita a Ciudad Real en 2005, embarazada de Leonor.


El futuro de la tienda está garantizado, asevera Ana, gracias a sus hijas Ana y Ángela, ingeniera informática y estudiante de Educación respectivamente, “aunque a Pablo y a mí nos queda mucha guerra que dar”, sonríe. Entre sus sueños, sólo pide quedarse como está, sabiendo que internet es el mostrador actual de Santa María, “no sólo de Amazon vive el hombre y agradezco la actividad en la tienda física, pero reconozco que lo digital me pone en el sofá de cualquier casa”. Por ello, ha establecido un trato personalizado en cada compra de artículos, llamando o con un email para informar al cliente de su pedido, por pequeño que sea. “Y en ello estamos, trabajando para que pasen como clientes y salgan como amigos”.


Por muchos años más, Santa María.


Texto: Oliva Carretero Ruiz. Fotos: Cedidas por Santa María, © Pedro Lozano, © Rebeca Herrera y Ayer&hoy