
Carlos Peña Sánchez / Agente de Helvetia Seguros
Viajar de paquete en moto es mucho más que ocupar el asiento trasero. El acompañante desempeña un papel fundamental en la estabilidad y la seguridad del vehículo, por lo que debe coordinar sus movimientos con los del conductor y evitar cualquier gesto brusco que pueda alterar el equilibrio.
La postura correcta consiste en sentarse a horcajadas, mirando hacia delante, con los pies apoyados en los reposapiés laterales durante todo el trayecto, incluso en las paradas. Para sujetarse, lo más recomendable es rodear la cintura del conductor o utilizar las asas habilitadas para ello, evitando agarrarse de los brazos o los hombros, ya que podría limitar su capacidad de reacción.
Antes de viajar, conviene comprobar que la motocicleta está homologada para dos personas. Según el Reglamento General de Circulación, debe disponer de asiento doble y reposapiés para el acompañante. La edad mínima general para viajar como pasajero es de 12 años, aunque los mayores de 7 pueden hacerlo excepcionalmente si el conductor es su padre, madre, tutor o un adulto autorizado por ellos, siempre que lleguen correctamente a los reposapiés. El casco homologado también es obligatorio para el pasajero, al igual que los guantes de protección y el uso de calzado cerrado en vías interurbanas en el nuevo Reglamento de Circulación.
La seguridad también depende de cómo se sube y se baja de la moto. Hay que esperar siempre a que el conductor dé su consentimiento y mantenga el vehículo estabilizado. El acceso suele realizarse por el lado izquierdo, pasando la pierna derecha sobre el asiento con suavidad. Para descender, la motocicleta debe estar completamente detenida y el motorista debe confirmar que es seguro hacerlo.
Durante la marcha, el acompañante debe seguir de forma natural la inclinación de la moto en las curvas, sin oponer resistencia ni exagerar los movimientos. En las frenadas, conviene mantener el tronco firme y evitar cargar el peso sobre la espalda del conductor; durante las aceleraciones, una postura estable ayuda a prevenir desplazamientos involuntarios.
Entre los errores más habituales están subir o bajar sin avisar, apoyar los pies en el suelo durante las detenciones, moverse bruscamente, inclinarse en sentido contrario al de la curva o distraer al conductor en momentos delicados. La comunicación previa y la confianza mutua son esenciales para evitarlos.
En caso de accidente, el pasajero está cubierto por el seguro obligatorio de responsabilidad civil de la motocicleta en lo relativo a los daños personales, con independencia de quién sea responsable. En Helvetia reforzamos esta seguridad básica con ventajas añadidas como asistencia en viaje para ambos desde el kilómetro cero, defensa jurídica y asistencia sanitaria ampliada, ofreciendo una protección total.