
Miguel Alberdi / Decorador
En muchas ocasiones nos olvidamos de elementos tan importantes como las puertas de paso o puertas de interior. Es cierto que las paredes, los suelos o el mobiliario requieren estudio, planificación e inversión; no obstante, las puertas no deberían quedar en un segundo plano, ya que también forman parte fundamental de la decoración y del estilo de una vivienda.
La madera sigue siendo una de las opciones favoritas, incluso por encima de las puertas lacadas en blanco, que durante años han sido tendencia. La madera en color natural, especialmente en tonos más oscuros, vuelve con fuerza, apostando por el ébano o el nogal, sin olvidar clásicos como el roble, que aporta un toque elegante y atemporal a cualquier hogar. Además, la madera combina con prácticamente todo: no importa el estilo de la vivienda, unas puertas de interior bien elegidas pueden aportar calidez a ambientes nórdicos, rústicos, minimalistas o incluso industriales.
La tendencia actual se inclina por líneas rectas, diseños limpios y sin excesiva ornamentación. Las puertas lisas son las más demandadas, aunque también aparecen modelos más modernos que incorporan detalles en acero, cristal o pequeñas combinaciones de materiales que aportan un toque diferenciador.
En cuanto a las puertas lacadas, la más solicitada continúa siendo la blanca, ya que aporta luminosidad y se integra fácilmente con cualquier estilo decorativo. Por ejemplo, una pared en tonos grises o tierra se complementa muy bien con este tipo de puertas. En estilos más clásicos o vintage, todavía se utilizan modelos blancos con marquetería, que aportan un aire más decorativo y tradicional.
Cada vez se recurre más a otros colores. El gris oscuro se ha consolidado como una opción elegante para crear contraste en interiores claros, mientras que colores más atrevidos como el verde, el azul o incluso el amarillo se utilizan para aportar personalidad y un punto de sorpresa al espacio. En cualquier caso, lo esencial es mantener la armonía cromática del conjunto para no romper la estética del hogar.
Las puertas correderas son, hoy en día, una de las soluciones más demandadas, ya que permiten ahorrar espacio al eliminar el radio de apertura de las puertas abatibles. Son especialmente útiles en viviendas pequeñas o en estancias como baños, cocinas o vestidores. Existen múltiples variantes: empotradas, vistas, de madera, de chapa o incluso metálicas, entre las que destacan las de tipo granero, muy populares en los últimos años en estilos rústicos, nórdicos e industriales.
Por último, las puertas de cristal, o más bien los cerramientos acristalados, han ganado protagonismo en la decoración actual. Pueden ser abatibles, correderas o plegables, y tienen la ventaja de ampliar visualmente los espacios y favorecer la entrada de luz natural. Cuando incorporan perfilería metálica, refuerzan además el estilo industrial, muy en tendencia en el diseño de interiores contemporáneo.