El Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Infante Don Felipe de Daimiel, ‘el Infante’ como se conoce popularmente en el municipio, ha celebrado su medio siglo de historia. Cinco han sido los directores que han llevado las riendas del centro durante todo este tiempo, siendo el primero José Rodríguez Marchán en el curso 1971-1972 manteniéndose en el cargo durante diez años.
El Infante siempre se ha caracterizado por su espíritu integrador tanto de alumnos, profesores como familias, trabajando todos a una, de forma académica o social. La disponibilidad de espacio y pistas deportivas, el amplio y variado plantel de actividades tanto lúdicas como educativas, y la aplicación de interesantes programas curriculares también caracterizan la filosofía del Infante.
El colegio Infante Don Felipe se edificó en plena época del ‘baby boom’ de los años 70. Originariamente su nombre fue Colegio Nacional Mixto número 2, aunque de inmediato el pleno municipal le cambió el nombre en homenaje al Rey actual, entonces un chavalín.


La nueva construcción vino a suplir las deficiencias de El Pósito, La Motilla o Jabonería. Era el mejor edificio, con 22 unidades, pero al principio no contó con nuevos profesores ni se ocuparon todas las aulas (con capacidad para 34 alumnos) sino que docentes de otros colegios atendían a los niños derivados al Infante. En el curso 71-72 comenzó con profesores propios, “el primer profesor fue José Pérez Gil”, recuerda Miguel Ángel Martínez Linuesa, actual director. El alumnado fue aumentando de forma progresiva hasta superar los 1200en su momento más álgido. El centro también se dotó de un comedor escolar con el tiempo, aunque fue sustituido por un gran gimnasio hace muchos años.

Izq.: Aula de informática en 2001. Dcha.: Clase de STEAM en el colegio.


Reseñable ha sido también la construcción del aulario de Preescolar en 1978-79, enfrente del edificio principal, dotando al centro de tres aulas por cada nivel educativo. Ese mismo curso se creó la Asociación de Padres de Alumnos.


Primitivo Hurtado Torija fue el segundo director en el curso escolar 1983/84, con un mandato breve, de un año. Le siguió Manuel Santiago Barrajón Rodríguez, que permaneció 27 años en la dirección, gracias a la cual se consiguen notables mejoras en las infraestructuras, “él consiguió el edificio de Infantil”, subraya Martínez Linuesa. En 1986 se abandona el uso del aulario de La Motilla, en grave deterioro, y se sustituye por el de la Albuera (colegio independiente desde 1990).

Pioneros en necesidades educativas especiales.- Entre los 80 y 90, el Infante se implica en innovadores proyectos educativos como son el Plan de Deficientes Motóricos y el Servicio de Apoyo Psicopedagógico y Orientación Escolar, que posibilitan la dotación de una rampa de acceso y ascensor, “éramos los únicos de Daimiel que lo teníamos, por lo que los alumnos en silla de ruedas venían a nuestro centro”. Ese perfil se ha mantenido en la actualidad, acogiendo a niños con necesidades motóricas y con una plantilla de tres profesores PT (Pedagogía Terapéutica), muy superior a la gran mayoría de los colegios.


El equipo formado por Manuel Barrajón y Domingo de la Rubia Calero, cuarto director desde el curso 2010/2011, y que intercambiaron responsabilidad y cargo en esos años , “consiguieron mil cosas para el Infante durante estos años del nuevo siglo”. Para empezar, rememora Martínez, fueron los que introdujeron el aula de Informática, “ese aula ahora de multimedia lleva el nombre del desaparecido y querido profesor Enrique Calderón; hoy en día está desmantelada pero esperamos poder equiparla en breve con nuevos portátiles”, nos cuenta el actual director.

Izq.: Actual claustro de profesores. Centro: Los alumnos en torno a la profesora de Música. Dcha.: Imitando las antiguas fotografías de colegio en 2015 con material antiguo aún existente en el centro.


El IDF, como se puede leer en su logo, diseño realizado por María Muñoz, nada tiene que ver con aquel primer centro, aunque aún se conservan unos viejos armarios empotrados “parecen del Cuéntame pero nos vendría bien más mobiliario, estanterías, mesas o sillas”, confía Miguel Ángel. La potenciación de las materias STEAM, de los idiomas, el Padrino Lector, con metodologías activas y aprendizaje basado en proyectos (ABP), el PES (programa escolar saludable) aplicado de forma transversal o el uso de tablets hacen del Infante un colegio moderno y del siglo XXI, que este curso cuenta con un total de 345 alumnos y un claustro de 31 docentes, “entre ellos una deportista de elite, Yolanda Gómez Espadas, campeona de España ybronce en el último campeonato europeo master de triple salto”.


Miguel Ángel Martínez lo dirige desde 2017. Para él y su equipo, la pandemia causó mucha confusión y temor al principio aunque una vez organizados, la actividad académica se mantuvo, si bien el trabajo en grupo, las excursiones, los festivales y las actividades no. En este sentido, agradece el esfuerzo del colegio y la colaboración de ciudadanos y empresas en la adquisición de purificadores que hoy en día se mantienen, así como las aulas virtuales o el refuerzo de la limpieza. Mención destacada merece el conserje del centro, Manuel Molina. Vive en una casa anexa del propio centro, allí ha tenido su familia y se han criado sus hijas, ya trabajaba con Manuel Barrajón, este año se jubila y su labor ha sido impagable, “cuando le pregunto qué es lo más viejo, él dice: soy yo; es un hombre que ha hecho muchísimas cosas por el colegio, metódico, organizado y sin horario, siempre está dispuesto a ayudar”, enfatiza el director.

Edificio del colegio Infante don Felipe y aulario de Infantil construido años después.


En el acto del 50 aniversario el año pasado, se congregaron cientos de personas en el Auditorio Municipal de Daimiel, reuniendo a casi todos los directores, docentes, padres y antiguos alumnos. Un libro realizado por Juan Vidal y un logo diseñado por María Muñoz, son otros de los eventos realizados en el cincuentenario.


En último lugar, el director Miguel Ángel Martínez quiere agradecer la labor de todos los maestros y maestras, AMPAS-familias, Equipos Directivos y demás personal que han aportado su trabajo y dedicación al centro durante estos 50 años.


Texto: Oliva Carretero Fotos: Cedidas por el colegio