Raúl Fernández Sánchez / Colaborador BM Caserío

Febrero ha sido un mes inolvidable para todos los que formamos parte del BM Caserío Ciudad Real. No solo hemos vivido grandes momentos en la pista, sino que también hemos seguido fortaleciendo nuestro impacto en la ciudad. Con un equipo masculino luchando por el ascenso, un femenino que sigue creciendo y una afición entregada, este mes ha sido una muestra más de que estamos construyendo algo grande.

El primer equipo masculino ha dado un paso más en la pelea por la el ascenso, demostrando que queremos llegar a lo más alto. Abrimos el mes con una trabajada victoria fuera de casa ante Amenabar Zarautz ZKE (31-33), un partido duro en el que supimos imponer nuestro ritmo en los momentos clave. Pero el gran golpe llegó el 9 de febrero, cuando el Trops Málaga visitó el Quijote Arena en un duelo directo por el ascenso. A pesar del retraso de su llegada, estábamos listos la batalla. Con un ambiente espectacular en el pabellón, conseguimos un contundente 27-19 que nos reforzó aún más en la clasificación. Para cerrar el mes, logramos una nueva victoria contra Dólmenes Antequera (26-27), y una victoria frente a nuestra afición frente a Novás, consolidando nuestro liderato con 34 puntos. Cada partido nos acerca más al sueño del ascenso, y con la afición a nuestro lado, sabemos que todo es posible.

Por otro lado, nuestro equipo femenino sigue dando pasos importantes en su primera temporada en División de Honor Plata. A pesar de la derrota contra BM Alcobendas (30-24), el trabajo y la evolución son evidentes. Seguimos peleando por la permanencia con el orgullo y la entrega que nos caracterizan.

Lo que estamos consiguiendo va mucho más allá de los resultados en la clasificación. Más de 40.000 personas han asistido a nuestros partidos en 2024, y lo que más nos enorgullece es que más de 8.000 de ellas han venido desde otras localidades. Nos hemos convertido en el evento con mayor afluencia del año en Ciudad Real, y eso es un reflejo del crecimiento y la pasión que estamos generando.

Nuestro impacto en la ciudad es real. Cada partido en casa supone una inyección de actividad en la hostelería, el comercio y el empleo. Hoteles, bares y restaurantes se llenan, los negocios ven crecer sus ventas y Ciudad Real se proyecta a nivel nacional gracias al balonmano. Estamos llevando el nombre de nuestra ciudad por toda España, recuperando la tradición de este deporte en nuestra tierra y haciendo que cada vez más gente hable de nosotros. ¿Hace cuanto tiempo que no disfrutábamos de tal situación? ¿Décadas?

Febrero también ha sido un mes de compromiso con la nuestra labor social. Anunciamos nuestro Campus de Carnaval, una iniciativa para seguir fomentando el balonmano entre los más pequeños. Queremos que el deporte siga creciendo en nuestra ciudad y que las futuras generaciones sigan soñando con vestir nuestra camiseta.

Pero si hubo un momento especialmente emotivo, fue el partido benéfico a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) el 23 de febrero en el Quijote Arena. Más allá del resultado, este encuentro tuvo un significado especial, no solo por la recaudación de fondos, sino también porque fue un homenaje a Joaquín Sanz, una leyenda de nuestro balonmano que siempre será parte de nuestra historia.

Seguimos creciendo, dentro y fuera de la pista. Cada victoria nos acerca a nuestro sueño, cada aficionado que llena el Quijote Arena nos da fuerza, y cada persona que apoya este proyecto nos recuerda que esto es mucho más que balonmano. Somos el BM Caserío Ciudad Real, y juntos estamos haciendo historia.
¡Vamos Caserío!