Cincuenta años de amor y pertenencia al club vasco con dotes de proactividad y solidaridad con las fiestas y gentes de Ciudad Real

A 596 kilómetros de distancia o seis horas de coche, se halla el club de sus sueños: el Athletic Club de Bilbao, y el estadio de su equipo: el San Mamés. Ellos son ‘leones manchegos’ que, ante todo, llevan con orgullo y gran sentido de pertenencia los colores de su camiseta y la raza de un club generación tras generación, con el añadido de la destacada implicación social, cultural y solidaria en la ciudad que les vio nacer o donde residen: Ciudad Real. Abuelos, padres, hijos y ahora nietos han disfrutado, luchado, sufrido la gloria o la derrota de su equipo a sabiendas de que mañana será un día nuevo, quizás un día mejor, el día en el que su equipo emita el rugido de león dominante en el campo, traducido en un marcador favorable o en el preludio de un merecido título.
Ellos son la Peña Athletic Club de Bilbao de Ciudad Real, fundada el 22 de julio de 1976 en el desaparecido bar El Compás, en la calle Compás de Santo Domingo, en El Torreón, actuando de presidente fundador Manuel Tudanca. La peña se constituyó como asociación cultural y deportiva sin ánimo de lucro, con los objetivos de defender los colores del Athletic, y organizar actividades y viajes con fines culturales, deportivos y recreativos.


Una peña con 77 socios que cumple 50 años siguiendo al club de sus amores e impulsando festividades de Ciudad Real como la Pandorga, o deportivas como el Quijote Maratón. Y con seis presidentes que merecen todo el reconocimiento, desde el fundador, ya mencionado, pasando por José Antonio Patón, Ambrosio Caba, Julio Alba, José Luis Muñoz y el actual, Miguel Ángel Espadas.
En su primera etapa, la peña dedicó su tiempo a labores administrativas de redacción de estatutos, cobro de cuota, 100 pesetas (0,60 euros); sorteo de rifas o participaciones de lotería. Comenzaron 30 socios y para aumentar el tejido asociativo, se acordóinscribir a hijos y parejas en la peña sin pago alguno. En 1977, realizaron su primera salida, a la final de la Copa del Rey en Madrid entre su equipo y el Betis, con derrota bilbaína en los penaltis.

Izq.: Primer partido de la peña en 1982. Centro: Primera ofrenda a la Pandorga. Dcha.: Final de la Copa del Rey en Madrid.

De 1981 a 1984, como bien refiere la actual junta directiva, la consecución de dos ligas y una Copa del Rey engrandecen la peña ciudadrealeña. Se alcanzan los 140 socios, comienzan los viajes culturales de la peña, se cambia de sede al antiguo mesón Bisabuelo de la calle Lirio, se conforma el primer equipo alevín de la peña y se incorpora una cuota juvenil de 50 pesetas (0,3 euros). En 1982 viajan por primera vez a San Mamés, en un encuentro con el Atlético de Madrid, ganando 4 a 1. “Fuimos dos autobuses en un viaje familiar, en el puente de los Santos, íbamos todos portando banderas del Athletic y con pegatinas de la peña, era precioso ver a toda la gente con su bandera por la ría de Bilbao”, rememora Alejandro Simón, actual secretario de la peña. Otro partido para la historia fue la final de la Copa del Rey de 1984 en el Bernabéu entre Athletic y Barça por 1-0 con gol de Endika, “tras ganar la semifinal, mi padre Alejandro Simón López y otros cuantos viajaron de inmediato a Madrid para conseguir entradas, sorteándolas posteriormente entre todos”.


De 1984 a 1998, la peña ciudadrealeña vivió una de sus peores etapas, con bajada de socios (llegó a tener poco más de 40), cambios de presidentes y de sede, y desaparición del equipo infantil.

Izq.: Inauguración de la sede en 2012. Dcha.: Celebración del 40 aniversario de la peña.

Es en 1999 cuando un grupo de jóvenes decide revitalizar la peña, empujados por el espíritu de sus padres. Se nombra presidente a José Luis Muñoz Navarro sustituido, al poco tiempo debido a su fallecimiento, por Miguel Ángel Espadas Palomares. Crecen los asociados y se recuperan los viajes a Bilbao. De 1999 a 2007 dos serán las sedes: los antiguos bares Gran Prix y Seni, uno en la ronda de Calatrava y otro en Pedrera Baja, donde se disfrutaba de las retransmisiones de los partidos en la modalidad de pago. En este periodo se celebran los 25 años de la peña en una cena de gala con placa conmemorativa a los presidentes.


Uno de los momentos más trascendentales de la historia de la peña bilbaína será la inauguración oficial de sede propia en la calle Pedrera Baja, 7, el 16 de noviembre de 2012 con la presencia de la entonces alcaldesa, Rosa Romero, y los representantes del club vasco Koldo Aguirre, José María Argoitia y el mítico jugador José Ángel Iríbar. “Fue un paso importante para nosotros, porque desde ese día, estamos inscritos y reconocidos oficialmente por el Athletic Club de Bilbao, lo que nos abre la puerta a cursar invitación a futbolistas, obtener entradas…”. La sede permaneció abierta durante una década. De forma paralela, se inscribieron en la Federación de Peñas Alarcos para participar activamente en fiestas de la ciudad, y colaboraron en el torneo ‘Ningún niño sin su cacharro’.


En la actualidad, la peña está inmersa en el 50 aniversario, con un acto institucional en septiembre en el antiguo Casino. Previamente, habrá una misa en recuerdo de los peñistas fallecidos y una comida de socios con recorrido por los principales monumentos de la ciudad ataviados con la camiseta del aniversario. También habrá actividades deportivas y la celebración con miembros del club.

Izq.: La peña, ofreciendo una cena a los sanitarios en plena pandemia. Dhca.: Campeones del torneo de Navidad 2023.

Al frente de la peña, 25 años después, continúa Miguel Ángel Espadas, junto a Ainara Espadas Herrera, vicepresidenta (hija del primero); Alejandro Simón, secretario; Víctor González, tesorero; Jesús Sanz, vicetesorero; y Marcos García, Vicente Ruiz, Agustín Linares y Miguel Ángel Espadas Herrera como vocales.


50 años en los que cuatro generaciones han visto el paso del equipo de su alma, “hoy en día es difícil ser del Athletic, han pasado 40 años sin ganar una Copa del Rey, por eso el sentimiento de pertenencia es mayor que en el resto de equipos, estamos orgullosos pase lo que pase, sin necesidad de ninguna contraprestación de títulos”, comenta Víctor; “lo fácil es ser del Barça o del Madrid, clubes más ricos; lo difícil es ser de un equipo como el Bilbao a seis horas de coche, tiene un mérito increíble”, observa Marcos García.


Sea como fuere, enhorabuena, muchas gracias por vuestro compromiso con la ciudad y ¡¡aupa Athletic!! siempre.


Texto: Oliva Carretero Fotos: Ayer&hoy, cedidas por la peña