
Raúl Fernández Sánchez / Colaborador BM Caserío
Como parte de las entrañas de este maravilloso club que es el Balonmano Caserío, todavía se nos eriza la piel al repasar lo que hemos vivido y, sobre todo, lo que está por venir. Desde dentro, el trabajo es incansable, pero todo cobra sentido cuando miramos a las gradas y comprobamos que el corazón de Ciudad Real late al unísono con el nuestro. Hemos cerrado nuestra mágica temporada de debut en la máxima categoría haciendo historia, no solo en la pista, sino en la fidelidad de nuestra gente.
Los datos oficiales que ha publicado Asobal nos confirman algo que ya sentíamos en cada partido: somos la mejor afición de España. Así es, la mejor, sin posibilidad de réplica. El Caserío ha concluido la liga como el club con mayor asistencia media, congregando a 3.514 almas por encuentro en nuestro inexpugnable Quijote Arena. Somos, además, el único equipo de toda la competición que ha logrado superar la histórica barrera de los 50.000 asistentes, alcanzando la espectacular cifra acumulada de 52.717 espectadores a lo largo de la campaña. En un año donde la liga ha registrado su mejor asistencia desde la temporada 2012/13 con una media global de 1.649 espectadores por choque, nosotros hemos más que duplicado esos registros. La comunión total llegó aquel domingo 26 de octubre frente al Barça, donde logramos el récord absoluto de la temporada en Asobal al abarrotar nuestro pabellón con 5.514 seguidores incondicionales.
Ese respaldo masivo nos empuja a ser más ambiciosos y a seguir creciendo como entidad. Y para dar ese salto, qué mejor manera que traer a los nuestros de vuelta a casa. Quince años después de su partida, el pivote ciudadrealeño Nacho Plaza regresa para cumplir el sueño de jugar al máximo nivel en su ciudad. Tras una extensa trayectoria por ligas de Alemania, Grecia, Portugal y Hungría, llega en su mejor momento físico y avalado por el subcampeonato de la EHF Cup. Verle posar de amarillo y recibir el tradicional pañuelo de yerbas en el Ayuntamiento escenifica, como bien señaló nuestro alcalde, la hermosa unión de dos caminos que un día se separaron y ahora vuelven a encontrarse. Para nuestro presidente, Julián Amores, su regreso representa un paso firme en el crecimiento del club y una enorme alegría para una afición que ama ver a gente de la casa.
A esta profunda emoción se suma el fichaje de una auténtica leyenda internacional que también ansiaba regresar tras 14 años fuera de España: Jorge Maqueda. Hablamos de un Campeón del Mundo, de Europa, doble medallista olímpico y campeón de la Champions, que aterriza en Ciudad Real con la ilusión intacta de un debutante. Lejos de acomodarse en su glorioso palmarés, Maqueda nos ha demostrado una humildad tremenda; asegura que su liderazgo se demostrará día a día para aportar su “grano de arena”, su carácter y ese toque de intensidad competitivo que tanto necesitamos. Como advierte nuestro técnico, Santi Urdiales, Jorge ya nos ha transmitido que viene a ganar y a competir al máximo nivel. Esta incorporación supone, indiscutiblemente, subir un escalón vital en la historia del Caserío.
Uniendo la fuerza arrolladora de nuestras gradas de récord con el talento y el compromiso de estrellas de clase mundial que sienten nuestros colores, el futuro se escribe con letras amarillas. Sigamos remando juntos, familia. ¡A por la próxima temporada!
¡Vamos Caserío!