Dra. Delia Linares Gancedo / Directora de Clínica Dental Linares

Cuando pensamos en la salud de nuestra boca, nos centramos en el cepillado y las visitas al dentista, pero la alimentación juega un papel fundamental en el cuidado de nuestros dientes y encías. Para tener una sonrisa sana, higiene bucal y alimentación deben ir de la mano.

¿Por qué la alimentación influye en la salud bucal?.- Los alimentos que consumimos aportan una serie de nutrientes que influyen directamente en nuestros dientes y encías. Una dieta equilibrada ayuda a reforzar el esmalte dental, favorece la producción de saliva y contribuye a prevenir infecciones.

¿Qué relación existe entre los hábitos alimentarios y las caries?.- El consumo frecuente de productos azucarados y ultra procesados favorece la aparición de caries. Las bacterias presentes en la boca utilizan estos azúcares para producir ácidos que debilitan el esmalte, contribuyendo también a la temida sensibilidad dental. El azúcar está presente en muchos alimentos, no solo en golosinas y bebidas energéticas, hay algunos tipos de yogures, salsas, bebidas vegetales etc., que parecen saludables pero su contenido en azúcares supera lo recomendable, es importante saber interpretar las etiquetas de los alimentos.

¿Qué nutrientes son esenciales para una buena salud bucal?.- El calcio; ayuda a que nuestros dientes sean duros y resistentes. El fósforo; se encarga de mantener el equilibrio mineral de los dientes, la vitamina D necesaria para que nuestro cuerpo absorba el calcio y la vitamina C, fundamental para la salud de las encías, reduce la inflamación y ayuda a la cicatrización de aftas. Un déficit de vitaminas y minerales puede provocar inflamación y sangrado. Por último, las proteínas; también participan en la reparación de los tejidos bucales.

¿Puede una buena alimentación prevenir problemas bucales?.- Una dieta equilibrada fortalece el sistema inmunológico y reduce el riesgo de enfermedades. En conclusión, la salud bucal comienza mucho antes del cepillo de dientes: empieza en nuestra alimentación diaria. Una dieta equilibrada no solo nutre el cuerpo, sino que también fortalece los dientes, protege las encías y previene enfermedades. Elegir bien lo que comemos es, en definitiva, una de las formas más sencillas y eficaces de cuidar nuestra sonrisa a lo largo de la vida.