Álex Abad, Capitán del Balonmano Caserío, ingeniero mecánico por la UCLM

Jesús Alejandro Muñoz / Colaborador del BM Caserío
Continuamos acercándonos a jugadores del club vinculados con nuestra Universidad, la UCLM. Auténticos embajadores de esta institución que mantiene una apuesta firme por el deporte gracias a su programa de ayudas a los clubes deportivos de la región. Hoy conocemos a Álex Abad (Ciudad Real, 30 mayo 1995), el capitán del club, Graduado en Ingeniería Mecánica con mención en Máquinas y Máster en Ingeniería Industrial. Son seis años en total, entre el grado y el máster, los que Álex ha estado vinculado a la UCLM. Ahora, además de continuar ampliando su formación -está cursando otro máster más-, desempeña su labor profesional en Grande Development, una consultoría multidisciplinar especializada en el desarrollo de proyectos de construcción de manera íntegra.
Pregunta.- ¿Qué te hizo decantarte por la Universidad de nuestra región? ¿Qué destacarías si tuvieras que recomendarla a alguien?
Respuesta.- En un primer momento la vinculación vino porque ofertaban los estudios que yo quería hacer, y la ETSII de Ciudad Real es una de las Escuelas con mayor prestigio a nivel nacional. A eso se unía la importancia de poder compaginar el estudio con la práctica deportiva. He crecido mucho dentro de la UCLM y puedo decir que es una Universidad muy familiar, los profesores están disponibles prácticamente todo el día para ti, están dispuestos siempre a ayudar y son clases muy cercanas. En una ingeniería esta cercanía ayuda a asimilar todo. Es un rasgo muy diferenciador de nuestra Universidad.
P.- En su momento con los estudios, y ahora con tu actividad profesional, lo has compatibilizado el balonmano en categoría nacional. Un nivel de exigencia muy alto. ¿Cómo lo has llevado?
R.- Requiere mucho esfuerzo, pero lo más importante es la organización. Tienes que saber organizarte para aprovechar cada instante del tiempo. Al nivel que nosotros jugamos al balonmano y el trabajo siempre implica que tienes que dar lo mejor de ti mismo, por lo que no puedes desaprovechar ningún momento del día. Pero somos jóvenes, y el hecho de compaginar trabajo, estudio y deporte te permite tener una visión abierta y enriquecedora.
P.-La UCLM es un gran apoyo en forma de ayuda y patrocinio para los clubes de la región, y os convertís en vehículo transmisor de su imagen y valores. ¿Cómo valoráis estas ayudas?
R.-Es una relación en la que todos ganamos: Universidad, clubes y jugadores. Para todos los que hemos sido parte de la UCLM de manera activa es un orgullo sentir que nos apoya. Y para los clubes es una gran ayuda ver que una entidad que engloba a tanta gente y tiene una importancia social clave en nuestra región te brinda su apoyo y patrocinio. A ellos, les somos de ayuda para visibilizar su marca más allá de nuestra Comunidad, y servimos de embajadores de la compatibilización del estudio con el deporte. Hasta ahora lo han hecho muy bien, las ayudas las han repartido de manera equitativa y eficiente, y espero que siga siendo así, porque sin duda creo que los objetivos que persigue la Universidad se están logrando.
P.-Tu palmarés tiene espacio también para el deporte universitario. Fuiste uno de los integrantes del equipo que logró un bronce para la UCLM en 2019 en el Campeonato de España. ¿Qué supuso para ti?
R.-La experiencia fue muy bonita. Son torneos cortos de cuatro o cinco partidos en una semana, algo a lo que no estamos acostumbrados. Y ponerle el broche con el bronce fue fantástico. Para la UCLM era importante que nos metiéramos en el Campeonato de España para seguir fomentando esta apuesta por el deporte y estamos muy satisfechos de lo que logramos. Además, el Caserío se ha volcado con este equipo universitario, porque Caserío es Universidad. A día de hoy estamos 14 jugadores que o estamos estudiando en la UCLM, o lo hemos hecho. Históricamente siempre hemos tenido muchos jugadores universitarios y, por eso, cuando la UCLM nos llama para jugar nos motiva mucho. Es un ámbito deportivo en el que estábamos deseando poder competir por ese gran vínculo que ya teníamos.