Valentía, voluntad, victoria, voleibol… Desde 1982, Miguelturra vive no sólo la pasión del Carnaval, su deporte rey es el voleibol gracias a algunos apasionados del mismo como Julián Verdejo, Ernesto Arévalo, Manuel Martín o Manuel de la Torre, entre otros, que pergeñaron la Asociación Deportiva Miguelturra (ADV) de cuyos equipos han salido y continúan saliendo una serie de méritos y triunfos deportivos impensables para una localidad de 15.000 habitantes. Subcampeones de España en cadete en 2021, medalla de bronce cadete en 1991, terceros de España en juveniles en 1995, ascenso a división de plata en masculino y femenino…
El germen de la ADV comenzó en los colegios de Miguelturra, con profesores y otras personas en busca de un sueño, como Verdejo, que siempre defendía “o se juega al voleibol o a nada”; de ahí que, en los patios escolares, en las calles o en pistas improvisadas hubiese niños jugando a voleibol. “Fuimos los primeros en Miguelturra en hacer deporte de sala en pista cubierta”, subraya Manuel de la Torre, presidente del club desde 2003.


La gran afición derivó pronto en éxitos deportivos. En 1991 fueron terceros de España en cadetes en el Palau Sant Jordi. Se instaló una cancha múltiple al aire libre en la piscina municipal, donde la ADV comenzó a competir, “pese a la crudeza de los inviernos”, recuerda Ernesto Arévalo, presidente fundador. Desde los inicios ha habido equipos masculinos y femeninos, en voleibol pista y en vóley playa.

Izq. y centro: Los comienzos del club con equipos masculino y femenino. Dcha.: Agradecimientos a los mecenas de la ADV Miguelturra


Con el lema ‘Orgullo churriego’, la ADV Miguelturra, referente en voleibol amateur en Castilla-La Mancha, cuenta actualmente con seis equipos en competiciones oficiales federadas, en todas las categorías, y 14 equipos en deporte escolar de la Junta de Comunidades, conocido como ‘Somos Deporte 3-18’. En cuanto a los equipos senior de la ADV, el masculino vive su cuarta temporada en primera división nacional, mientras que las chicas son cabezas de su grupo en segunda división nacional con el ánimo e ilusión de ascender a primera. En juveniles, el club dispone de un equipo masculino y dos femeninos con la aspiración de que jueguen el campeonato de España, y un equipo junior en liga de segunda división masculina. Además, los monitores de la ADV coordinan las escuelas deportivas municipales de Miguelturra, con 370 inscritos, el 85% niñas. En el último año han constituido también una escuela de veteranas, la triple V ‘Veteranas Vuelven al Voleibol’, en la que comenzaron 25 mujeres y ya son más de 50 las inscritas.


En vóley playa, la ADV es todo un ejemplo. Disfruta de cancha permanente, un gran equipo que se deja la piel, con la visita de las mejores parejas a nivel nacional y europeo, además de la experiencia de haber celebrado tres campeonatos de España en Miguelturra. Esta modalidad combina deporte, música, ocio y diversión, “cada vez que hay algún encuentro se llena, es una opción de ocio más para nuestros jóvenes”, apunta De la Torre.

El Deporte de Equipo Por Excelencia.- El buen nivel de los jugadores no ha sido solamente el secreto de supervivencia y éxito de la asociación. Una directiva empeñada en obtener los mejores resultados, tanto en la cancha como en los despachos, ha hecho posible que hoy en día la ADV Miguelturra sea un club consolidado. En este sentido, Arévalo recuerda que en las reuniones federativas no se explicaban cómo un pueblo de poco más de diez mil habitantes recibía las mayores subvenciones de voleibol de la región, y yo les replicaba: “Señores, vosotros tenéis dos o tres equipos, nosotros seis, además de los éxitos cosechados; algunos lo llevaban fatal…”. Incluso al entonces alcalde Román Rivero, más de un parlamentario a nivel nacional le preguntaban sorprendido qué había en Miguelturra para jugar al voleibol, un deporte tan especializado.

Izq.: homenaje a Ernesto Arévalo en 2022 de las veteranas del equipo femenino. Dcha.: muestra de una ADV Miguelturra intergeneracional


Algo de razón tenía ese parlamentario porque, según explica Arévalo, el voleibol es un deporte muy técnico que precisa no sólo buena condición física sino unas técnicas que se deben aprender a temprana edad y que hay que depurar a lo largo de la vida deportiva. Manolo Casas, entrenador del club, añade que el voleibol es el deporte de equipo por excelencia, “un jugador no puede llevar a término una jugada él solo, son tres toques y no puede dar dos toques continuados, por lo que precisa del jugador de al lado; además, se debe tener un buen equilibrio mental al ser un deporte imperfecto, enfrente tienes a un equipo que quiere que pierdas”.


Casas ingresó con 13 años en la ADV, dos o tres años después de la fundación; empezó a jugar en cadete, siguió en juveniles, ya como entrenador-jugador, y se mantuvo con su equipo en primera división durante 10 años, de 1990 a 2000.

Pabellón Ernesto Arévalo.- La ADV Miguelturra cuenta con 250 socios, que pueden ser tanto los jugadores, como los socios-protectores (colaboradores), “el punto de partida era que el dueño del club debía ser el deportista, y para ello el resto debíamos hacer lo imposible para que tuvieran los mejores condicionantes y está resultando”, indica De la Torre. En este sentido, agradece al Ayuntamiento de Miguelturra su apoyo, al igual que el de la Diputación Provincial, la Junta de Comunidades, la AD Campo de Calatrava y, más recientemente, la UCLM, además de empresarios locales.


La construcción del pabellón municipal de Deportes, renombrado como Ernesto Arévalo en 2022 -el 40 aniversario del club-, fue un punto de inflexión para el club, ya que permitió entrenar y competir en mejores condiciones. Los equipos de primera división son los más exigentes, con cuatro entrenamientos a la semana, más los partidos de competición. Además de estas instalaciones, se dispone de otros tres pabellones, que comparten todos los deportes.

Sobre estas líneas, una foto de familia del pasado, presente y futuro del club ADV Miguelturra.


De estos 42 años, Arévalo se queda con el gran número de amigos que le ha dado el voleibol, el gran cariño recibido o el respeto al rival como cuando se dedicó el trofeo Villa de Miguelturra a Juan Carlos Fernández-Espartero. Para De la Torre, el voleibol es un estilo de vida “en el que tratamos de inculcar respeto, trabajo, disciplina y esfuerzo, lo hemos vivido antes, hemos jugado en pistas de cemento o con balones cosidos, pero amamos este deporte y nos satisface ver a nuestros chicos y chicas con todo dispuesto para salir a la cancha”, concluye.


Para este año europeo del deporte en Castilla-La Mancha, les gustaría que Miguelturra fuera sede del campeonato de España de voleibol cadete. Confiemos.


Texto: Oliva Carretero Ruiz Fotos: cedidas por el club