Carmen del Campo Arroyo / Farmacéutica Comunitaria y
Dietista-Nutricionista. Vocal Nacional de Alimentación (CGCOF) y Vocal de Alimentación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real

Si tengo que describir el momento de mi vida en el que las lágrimas de felicidad y de dolor se han mezclado en una misma emoción, sin duda elegiría aquel instante en que mis tres hijos buscaron su alimento de la forma más instintiva. Cansados del esfuerzo del parto, guiados por esa línea que los conducía hasta el vientre que había sido su casa, encontraron en el pecho no solo alimento, sino consuelo, calor y refugio.

Pero más allá de la emoción, ¿qué dicen los datos? La Organización Mundial de la Salud recomienda que los niños inicien la lactancia materna en la primera hora de vida y que sean amamantados exclusivamente durante los primeros seis meses. Después, aconseja introducir alimentos complementarios seguros y adecuados, manteniendo la lactancia hasta los dos años o más. En España, los datos oficiales más recientes sitúan la lactancia materna exclusiva a los seis meses en el 47%, y la lactancia en las primeras seis semanas en el 75%. Mirando atrás, el progreso es evidente.

Como profesional de la farmacia y de la nutrición, considero que este avance es un logro para la salud pública. La tendencia positiva y sostenida, debe ser defendida por todos los profesionales sanitarios desde cualquier ámbito. La leche materna contribuye al desarrollo del sistema inmunitario, reduce el riesgo de infecciones y se asocia con menor prevalencia de enfermedades como la obesidad y la diabetes tipo 2. Y, además, crea un vínculo íntimo y poderoso entre madre e hijo.

Aun así, en pleno siglo XXI, la lactancia materna sigue rodeada de silencios, dudas y prejuicios. ¿Qué falla? Desde mi experiencia profesional y personal, las causas suelen repetirse: falta de información veraz, escasa conciliación, poca cultura de apoyo a la maternidad y demasiadas voces opinando sobre lo que solo la madre y su bebé viven.

Recordad: la leche materna es un alimento completo, seguro y exclusivo durante los primeros seis meses. No necesita defensas ajenas cuando ya trae consigo todo lo necesario.
Animo a todas las madres y futuras madres a vivir y disfrutar la lactancia desde la libertad y el apoyo.