Mocito Feliz, cuyo nombre real es Enrique Jiménez, fue un personaje muy conocido de la televisión y la prensa del corazón en España entre los años 90 y 2000. No era famoso por ser cantante, actor o presentador, sino por su peculiar forma de hacerse visible: aparecía constantemente en eventos, reportajes y conexiones televisivas, situándose cerca de celebridades para salir en cámara. Su presencia repetida en alfombras rojas y actos públicos lo convirtió en una figura fácilmente reconocible. Muchas veces aparecía de fondo o intentando interactuar con famosos, lo que llamó la atención de los programas de prensa rosa, que terminaron incorporándolo como personaje habitual. Con el tiempo, pasó a formar parte del paisaje típico de este tipo de televisión. Su objetivo era claro: ganar visibilidad mediática, y durante años lo logró sin pertenecer al mundo artístico tradicional. Incluso participó en documentales y tuvo pequeñas apariciones en producciones audiovisuales, consolidando su popularidad. Con el paso del tiempo, su presencia en los medios fue disminuyendo debido a los cambios en la televisión y en el interés del público. En la actualidad lleva una vida mucho más discreta, alejada del seguimiento constante de cámaras y focos, aunque en ocasiones sigue apareciendo de forma puntual en eventos públicos. Su historia es un ejemplo curioso de cómo alguien puede convertirse en personaje mediático simplemente por su insistencia en estar cerca de la fama.
Qué fue de… Mocito Feliz