
Dra. Delia Linares Gancedo / Directora de Clínica Dental Linares
El flúor es un mineral natural que se encuentra en la tierra, el agua y el aire. Desde mediados de los años 50 del siglo pasado ha sido incorporado artificialmente en numerosos productos dentales, sobre todo en pasta dentífricas y colutorios.
Todos los estudios han demostrado que el flúor es una de las medidas más eficaces para prevenir la caries. A pesar de tener algunos detractores, ningún estudio ha sido capaz de mostrar que el flúor produzca ningún daño cuando se utiliza en las dosis indicadas en la odontología.
El flúor se puede utilizar a cualquier edad, desde el bebe hasta las personas mayores, todos se benefician de sus beneficios fortaleciendo los dientes y dificultando la acción de los ácidos.
Lo que es importante es usarlo en la cantidad adecuada: hasta los 3 años la cantidad es la equivalente a un grano de arroz. De los 3 a 6 años se aumenta el tamaño a un guisante, y a partir de esta edad a la de un garbanzo.
Se puede utilizar de forma combinada en las pastas de dientes y en los enjuagues bucales. Además, en algunas poblaciones el agua que bebemos esta fluorada.
Según la evidencia científica, la forma más eficaz de prevenir la caries es mediante el cepillado dental con una pasta con flúor dos veces al día.
El profesional dental puede aplicar el flúor en clínica de diferentes formas, siendo la aplicación mediante barniz de flúor la más eficaz.
El flúor es fundamental para contrarrestar la acción de las bacterias y disminuir la desmineralización del esmalte, debido a los ácidos producidos por los azucares. También ayuda a remineralizar el diente captando el calcio y el fosfato de la saliva.
Consejo final: realiza todos los días un cepillado dental con pasta con flúor, y en caso de tener mucha tendencia a la caries utiliza una pasta con mayor cantidad de flúor, fíjate que ponga en la etiqueta 2500ppm.