De casta le viene al galgo. José de la Fuente Murcia aprendió bien chico de sus padres el oficio de churrero, de ahí que desde hace tres años haya reconvertido el restaurante, en el que ha trabajado durante 20 años, en churrería-cafetería, en el mismo local, ubicado en la plaza de la Constitución, 7, de Carrión de Calatrava, y con el mismo nombre: Plaza, y el sobrenombre de ‘El Cabezón’.


Los años no pasan en balde tras una larga vida dedicada a la hostelería, por lo que José, junto a su esposa Amelia Lozano Sobrino, decidieron apostar por la churrería, que no requiere jornadas tan maratonianas como el restaurante. Así, de lunes a domingo, excepto los miércoles por descanso del personal, abren bien temprano, de 5,30-5,45 horas hasta la una del mediodía. Por las tardes está cerrado.


Sirven churros, también churros madrileños desde hace un tiempo; delicioso chocolate, café, pero también algo más como ricas tostadas de atún con tomate, jamón y tomate, cruasanes mixtos, tostada de aguacate con tomate y tortilla de patatas, entre otros ricos bocados, para deleite de la parroquia, que es mucha y muy variada, como vecinos de Carrión, ciclistas, trabajadores, etc. Y a mediodía, para tapear, no puede faltar una fresquísima cerveza con su tapa pertinente.


Los churros gustan a todos los paladares y en todas las temporadas, sea verano o invierno, pero cuando arrecia el frío, la Churrería Plaza puede llegar a servir en torno a mil unidades. El establecimiento es muy amplio, con terraza y capacidad para 150 personas o más, y con facilidad de aparcamiento. También atienden algunos pedidos de asociaciones que se lo solicitan, pero no hacen reparto a domicilio.


Durante los meses de julio y agosto, la Churrería Plaza continuará abierta para disfrute de los vecinos de Carrión y visitantes que llegan a la localidad dispuestos a pasar un buen verano.