Es uno de los imprescindibles de Daimiel. Con más de 12 años de funcionamiento, Enosentidos, en calle Monescillo, 7, cerca de la plaza de España, es el lugar de referencia no sólo para los daimieleños sino también para los turistas y visitantes al Parque Nacional de Las Tablas guiados por los buenos platos y sus carnes y pescados a la brasa, además de una carta de vinos muy completa y variada.
Al frente de Enosentidos está Vicente Hernández, con trayectoria en hostelería desde los 17 años y con negocio propio a los 30. En su apuesta por el mundo del vino, atesora más de 60 referencias, principalmente de la Mancha, pero también tiene albariños, riojas, riberas, de la DO Jumilla, Uclés o Toro. A lo largo del año realiza tres o cuatro catas de vino con una gran acogida. Pero si hay algo que vuelve locos a sus clientes es el chuletón de vaca madurada a la brasa, nadie se resiste a probarlo. Lo mismo se podría decir de cualquiera de sus elaboraciones, de cocina tradicional con toques actualizados.

Enosentidos abre en horario ininterrumpido de 9 de la mañana a 23,30 o medianoche, por lo que el trasiego en el local es continuo, en desayunos, tapeo, comidas y cenas. Los lunes por la tarde y martes está cerrado.
En fines de semana trabajan mucho el menú, muy demandado, con primero, segundo, agua y café o postre por 21 euros. A diario también hay menú por 14 euros.
En invierno, se puede disfrutar de su terraza cerrada, con 8 mesas y en verano 14. En interior, el aforo es de 60 plazas en restaurante, y otras 60 en cafetería. Idóneo para eventos como bautizos o comuniones.