Detrás del mercado de abastos de Ciudad Real, en la calle Borja, número 8, se esconde un tesoro gastronómico y cultural de primer orden puesto en marcha el pasado 16 de octubre por Juan Cruz, amante de todo lo que huele y sabe a manchego, emprendedor nato, pastelero y Pandorgo 2012. Abacería Manchega, que así fue bautizado, concita a la vez lo auténtico de aquellos colmados o comercios de ultramarinos con un concepto novedoso en la ciudad como es reunir en un mismo espacio tienda, artesanía popular, escuela de gastronomía, catas y degustaciones de productos artesanales, y actuaciones de diversa índole.
Aceites, conservas, quesos, jamones, chacinas, vinos, legumbres, pisto, patés, mermeladas, dulces artesanales…, en la Abacería no entra ningún producto que no sea de origen manchego, “hay que hacer patria de los productos típicos nuestros, que son muchos y muy buenos”, subraya Juan.


Pero también la vista nos corrobora que viajamos a una antigua venta con sus colores añiles en paredes, taburetes; sus telas simulando vestimenta folclórica; su elevado techo… una puesta en escena estudiada y “bendecida” por la clientela.


A la Abacería Manchega no se va a comer, se va de picoteo, a comprar un “pedazo de sabor auténtico manchego”; a charlar, a sentir, a observar, a aprender, a disfrutar de lo nuestro, e incluso a leer. Este templo de los sentidos ya ha arrebatado los primeros elogios: “estupendo, único, maravilloso…” tanto que a un avezado gastrónomo como Juan se le sonroja la piel de tanto halago.


A diario elaboran una pequeña selección de los artículos gourmet a la venta para que el cliente, sea de la zona o turista, se deleite con algún queso manchego, de cabra o en aceite, alguna chacina de venao, un paté de perdiz o faisán, berenjenas de Almagro, panes tradicionales o dulces de pequeños productores, maridado con vinos, espumosos y licores de la tierra. Los turistas, nacionales y extranjeros, entran sorprendidos gratamente por poder disfrutar de lo más representativo y típico de La Mancha.
Otro pilar de esta abacería es su escuela, con cursos de cocina y repostería manchegas para que esta tradición no se pierda y perdure, que sea una gastronomía viva.


La Abacería también es cultura, “se ha presentado algún libro, pero queremos que se use este espacio para promover el humor, la magia, la música o talleres de encajes de bolillos”.


Abren de martes a sábados, de 10 a 2 y pico de la tarde, y de 6 a 9,30-10 de la noche; los domingos, de 10 a 3. Los lunes, cerrado.